En Las Tres Z.Z.Z. llevamos más de 150 años haciendo botas de vino a mano en Pamplona, y en todo ese tiempo el interior de la bota ha ido cambiando. Primero fue la pez, la resina natural que sigue dando a nuestras botas tradicionales su sabor de siempre. Durante décadas, para quien quería una bota sin cuidados, usábamos látex. Hoy nuestras botas ‘Todo Uso’ llevan un interior de TPU apto para uso alimentario, y te contamos por qué.
Qué es el TPU
El TPU (poliuretano termoplástico) es un material técnico de una fiabilidad extraordinaria. Es flexible, muy resistente y estable, y no reacciona con lo que contiene. También está en las bolsas de hidratación de los deportistas y en conducciones para alimentos. El de nuestras botas es de grado alimentario y está certificado para ese uso.
Qué ganas con él
- No transfiere sabores: el vino sabe a vino y el agua, a agua.
- Sin látex: una ventaja si tú o alguien con quien compartes la bota tiene alergia al látex.
- Sin BPA. El TPU de nuestras botas no contiene bisfenol A, un compuesto de algunos plásticos rígidos cuyo uso en contacto con alimentos limita la Unión Europea.
- Para cualquier bebida: vino, agua, refrescos con gas o licores.
- A la nevera: puedes enfriar la bota con la bebida dentro.
- Sin curado ni mantenimiento: se enjuaga y está lista, aunque pase meses guardada.
- Flexible y resistente: acompaña el movimiento de la piel de la bota sin agrietarse.
¿Y no es plástico?
Sí, el TPU es un poliuretano termoplástico, y preferimos decírtelo claro. La diferencia está en su calidad y su certificación alimentaria, y en el uso que le damos: va dentro de una bota de piel de cabra curtida vegetalmente y hecha a mano, pensada para durar años. Una bota que se rellena una y otra vez evita muchas botellas de un solo uso.
¿’Todo Uso’ o pez?
- Elige una bota ‘Todo Uso’ si no vas a usarla a menudo, si quieres llevar agua o refrescos, si te gusta beber frío o si es tu primera bota. Es la bota más “fácil”: la más cómoda y la que menos sorpresas da.
- Elige una bota de pez si eres de los que la usan con frecuencia, buscas el sabor tradicional y no te importa curarla y cuidarla. Es la bota de toda la vida.
Cómo cuidarla
Enjuágala con agua después de usarla y, cuando no vayas a usarla en un tiempo, guárdala vacía y ligeramente hinchada.

