Catálogo de productos

Historia de la empresa

La bota de vino

Uso y conservación

Contacto

 

El origen de nuestra empresa hay que situarlo en el último tercio del siglo XIX, más exactamente en 1873, cuando D. Gregorio Pérez recala desde Almudévar (Huesca) en Pamplona.

Afamado botero, es reclamado por D. Eusebio Iglesias, navarro y otro reputado experto del oficio poseedor de una botería, para asociarse y fabricar conjuntamente las botas que les habían de conferir fama mundial.

Hasta principios de siglo comparten sapiencia y marca, pero en 1902 Pérez compra su parte a Iglesias y con el nacimiento el 1 de febrero de 1916 de sus trillizas (acontecimiento extraordinario para la época) decide cambiar la denominación por el de LAS TRES Z.Z.Z., en honor a sus tres zagalas.

Las trillizas del fundador dieron nombre a la marca de botas.
   
El viejo afán por el trabajo bien hecho no ha permitido que el paso del tiempo haya supuesto merma alguna en el mantenimiento fiel a los principios de su fundador y podemos hoy afirmar con orgullo que la CALIDAD ha sido y es el motor que sigue impulsando a esta empresa en su cuarta generación familiar a esmerarse cada día en su cita con el trabajo.
   

LAS TRES Z.Z.Z. ha sido y es el más importante referente en el mundo de las botas para vino. El empleo de materias primas de primera calidad, nuestro esmero diario en un cuidado proceso de elaboración y constantes controles de calidad hacen que podamos garantizar un producto ejemplar cuyo prestigio es reconocido internacionalmente desde hace muchos años. Como decía Sirmond, "son cinco los motivos para beber: la llegada de un amigo, la sed del momento, la sed futura, la bondad del vino y, además, cualquier otra razón".

Pero para echar un trago de la bota de LAS TRES Z.Z.Z. sobran todos.

Hemingway (izquierda) durante una de sus visitas a Pamplona.

 


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